Hoy en día, el running es un tipo de deporte realizado por muchos puesto que cualquiera puede practicarlo en el momento que desee y cuando lo desee. Sin embargo, las personas que practican esta actividad, o deporte popular, pueden padecer de una lesión tan común como a la vez complicada; la periostitis tibial. Y por ello, vamos a mencionar qué causa y qué tratamientos hay para la periostitis tibial.



¿Qué es la periostitis tibial?

Cómo muchos podéis imaginar, por el nombre que llevan, la periostitis tibial es la inflamación del periostio o la membrana que cubre el hueso de la tibia. Suele presentarse de forma común en los corredores de largas distancias, por afición, o corredores de fondo, en cuanto comienzan a sentir una sensación de “quemazón” en la parte anterior o interna de la tibia.

La membrana está compuesta por una capa externa de tejido conectivo, que es fibroso, vascular, resistente, y que ayuda a nutrir al hueso. Se trata de una capa interna que renueva la estructura ósea. Por lo tanto, la inflamación del periostio suele ser entre los 2 y 15 cm sobre el maléolo interno, en la cara antero-interna de la tibia. Aunque, en ciertas ocasiones, puede afectar también a ambas piernas.

En algunos casos, no aparece la inflamación del periostio en el diagnóstico, sino que pueden parecer signos de osteopenia, una fractura de la tibia, o una reacción por estrés del hueso.

De todas formas, un profesional se encargará de daros un tratamiento para la periostitis tibial en cuanto es detectada, y así poder recuperaros. Pero primero, debemos saber qué la causa.

tratamientos periostitis tibial

¿Cuáles son las causas de la periostitis tibial?

Aunque hemos hablado del running y el hecho de que los más afectados suelen ser los corredores, la periostitis tibial también afecta a otro tipo de deportistas por un uso excesivo de la estructura en el interior de la tibia.

La acción principal del músculo tibial posterior, es la supinación (orientar la planta del pie hacia adentro), y que tiene que ver con el equilibrio y nuestra postura, mientras corremos. El músculo tibial entra en tensión conforme uno corre de forma dinámica durante un tiempo prolongado.

La periostitis tibial suele aparecer durante los entrenamientos, puesto que es cuando el cuerpo se expone a periodos más exigentes de resistencia y ejercicio, más la velocidad.

Además de esto, existen varios factores y causas que influyen en su aparición:

  • Correr en bajada.
  • Llevar un mal calzado.
  • El sobrepeso.
  • Un terreno difícil o zona de entrenamiento inadecuada (como un campo embarrado tras la lluvia.)
  • Hábitos poco saludables y estilo de vida (estrés, alimentación, lesiones, etc.)
  • Intensidad inadecuada a la hora de entrenar y el exceso de ello.
  • No calentar antes de atender el ejercicio.
  • La forma del pie.
  • Falta de adaptación del hueso para correr.

Todas estas pueden ser causas de la aparición de la periostitis tibial, tanto por separado como juntas. Pero, en general, se debe a un esfuerzo excesivo durante un periodo de tiempo, problemas con el calzado, o cambios de terreno.



Cada vez que uno corre, se producen vibraciones del impacto del pie con el suelo. Los apoyos incorrectos provocan traumatismos repetidos sobre la cara interior de la tibia y su periostio. También, una mala rotación de la cadera puede provocar una torsión tibial externa junto a una excesiva eversión del talón, o sobrecargar los músculos de la pantorrilla; y así, generar una periostitis tibial.

Ahora que sabemos varias de sus causas, hay que saber qué tratamientos hay para la periostitis tibial y así poder recuperaros.

lesion running

Tratamiento para la periostitis tibial

El tratamiento de la periostitis tibial, consiste en seguir algunos consejos:

1.- Usar un buen calzado. De esta forma, el pie absorbe poco los impactos y vibraciones del suelo ante las superficies duras o inadecuadas.

2.- Realizar estiramientos antes y después del entrenamiento o carrera. Esto ayuda a que el músculo tibial esté menos denso y la contracción se realice de forma fluida sin afectar tanto al periostio.

3.- Planificación de entrenamiento. Hay que tener claro nuestras capacidades y saber cuánto podemos correr, con qué duración, velocidad, y cuál es nuestra resistencia. Así, nuestro cuerpo no se somete a un exceso o sobre entrenamiento que sea dañino.

4.- Aplicar hielo después de la actividad durante unos 15 minutos o pomada antiinflamatoria para relajar los músculos y que no se inflamen después.

5.- Usar calcetines compresivos para tener más cubierta y sujeta la zona, y reducir las vibraciones.

Si se diera un caso grave, lo mejor es detener la actividad y tomar antiinflamatorio o un analgésico. También se pueden realizar vendajes con tape rígido, masajes descontracturantes, y estiramientos para la recuperación y disminución del dolor.

Lo importante es acudir a un profesional cualificado, o a vuestro médico, si el dolor persiste.

Otros tratamientos para la periostitis tibial

Si seguís buscando otro tipo de tratamientos para la periostitis tibial, debéis saber que muchos acuden a sesiones con fisioterapeutas, ya que pueden realizar ejercicios y estiramientos adecuados bajo la terapia necesaria para que el cuerpo se vaya recuperando, adaptando, y reduciendo el dolor. Otros asisten a sesiones de electroterapia, ultrasonidos, y tipos de masajes.

Pero, si buscáis algo adecuado como tratamiento para la periostitis tibial grave, se os puede sugerir acudir a sesiones de magnetoterapia. Suelen ser efectivas y beneficiosas ya que la magnetoterapia es una práctica seudocientífica, y medicina alternativa, que trabaja con los campos magnéticos fijos y variables (generados por imanes) para aplicarlos sobre zonas concretas del cuerpo.

La magnetoterapia utiliza aparatos no dañinos para el organismo que son capaces de penetrar de forma profunda sobre el área localizada para generar diferentes efectos bioquímicos que ayudan al organismo a curarse y recuperarse en el menor tiempo posible.

Esta disciplina trata dolores articulares, musculares, aumenta la energía, reduce el estrés, el dolor, aumenta la microcirculación, regenera tejidos, repara fracturas, ayuda al metabolismo, relaja los músculos, y acelera la cicatrización. No solo esto, la magnetoterapia proporciona beneficios para diferentes tipos de patologías según sea el caso, y hoy en día, es muy utilizada por los deportistas de élite (como Rafa Nadal y David Villa) para tratar sus lesiones musculares y problemas de rodilla, en el menor tiempo posible.



Lo mejor de la magnetoterapia, es que no presenta contraindicaciones en sí, ni efectos secundarios, y puede ser complementaria a otros tratamientos y terapias. Así que puede resultar ser una buena alternativa si deseáis probarla como tratamiento para la periostitis tibial.

lesion corriendo

Si padecéis de periostitis tibial, no dudéis en investigar más sobre las disciplinas que mejor os convenga, o combinar la magnetoterapia con otros tratamientos para mejoraros en el menor tiempo posible.

Ante todo, tenemos que ser precavidos con la forma en que trabajamos y exponemos nuestro cuerpo en los deportes, así como tratar de prevenir este tipo de lesiones. No lo olvidéis: La salud, es primero. Así que, esperamos que estos tratamientos para la periostitis tibial os sean de gran ayuda, y que podáis seguir alguno de los consejos.