El cáñamo es uno de los cultivos más antiguos en la historia. Aunque muchos no lo sepan, se ha utilizado para la creación de textiles, también como una alternativa medicinal durante miles de años, ha sido partícipe en rituales religiosos y sagrados, así como consumido por muchos eruditos de otras épocas. Sin embargo, sigue existiendo mucha desinformación al respecto, y es por eso que en este blog, podréis encontrar toda la información real relacionada a esta planta.

Desde Be Grower, podréis estar enterados de todo tipo de noticias, consejos y guías de cultivo, así como recetas, y análisis de productos relacionados al cannabis. Tendréis la mejor información para sacar provecho a vuestros cultivos y productos, aprendiendo todo un nuevo mundo y variedades para tratar esta planta, y conocer sus propiedades a fondo. Existe mucha ignorancia y desinformación al respecto, puesto que la mayoría de veces, el tema se ve solo desde un punto de vista, y el que conocemos de toda la vida. Pero, cada vez hay más personas que poseen sus propios cultivos y que desean obtener más conocimiento sobre el cannabis.

Este psicotrópico ha sido utilizado por el mundo antiguo, y civilizado, desde hace muchos años. Incluso se le conocía como “la planta de los mil usos” debido a todos los aportes que daba. Pero sabemos que, hoy en día, el tema sigue creando debates sobre su prohibición, puesto que la marihuana ha demostrado ser eficaz para cierto tipo de tratamientos de salud y enfermedades.

plantas

¿Qué es el cannabis?

El cannabis es el psicoactivo o psicotrópico que se obtiene de la planta del cáñamo (Cannabis sativa), de la cual se obtiene tanto la marihuana como el hachís.

Su origen pertenece a la Asia Oriental, donde fue una planta muy utilizada desde tiempos antiguos, con un propósito médico, religioso, o ceremonioso. Fue introducida en Europa Occidental en el siglo XIX por las tropas de Napoleón, aunque su uso estaba restringido solo para los ‘círculos intelectuales’.

Su introducción masiva, y sin ningún propósito medicinal, fue a partir de los años 60, pasando a ser una sustancia de consumo por la juventud que se dedicaba a los movimientos contraculturales, actitudes contestatarias, y jóvenes con ganas de un cambio social. Fue un poco después, cuando comenzó a considerarse como una sustancia de “entretenimiento” fuera del movimiento hippy. Lo cual, no dio buena imagen para esta planta.

El cannabis en su estado fresco, contiene ácido tetrahidrocannabinólico, que se convierte luego en THC (tetrahidrocannabinol); el compuesto químico psicoactivo que predomina en la sustancia. El cannabis contiene 500 compuestos químicos diferentes, 113 cannabinoides aparte del THC. También actúa el cannabidiol (CBD), el cannabinol (CBN), o la tetrohidrocannabivarina (THCV), que son los que generan efectos diferentes en el sistema nervioso.

El cannabis suele usarse por sus efectos psíquicos y físicos, puesto que genera un cambio en la percepción, el estado de ánimo, incrementa la euforia, y da una sensación de relajación.

cannabis plant

Tipos de preparación del cannabis

Cada vez que oímos las palabras marihuana o cannabis, se hace referencia a las hojas secas, las subyacentes, y los tallos de la planta cannabis. En realidad, esta es la forma en que más se consume, con un contenido entre 3 y 22% de THC. Al contrario, las cepas de cannabis que se usan para producir cáñamo industrial, contienen menos de 1% de THC, y por eso no se usan con un fin recreativo.   

Estos son los distintos derivados del cannabis:

1.- Hachís. Es la resina concentrada que se genera de las flores de la planta cannabis hembra. Es más fuerte que la marihuana, y varía en su color según su pureza. Tiene una alta concentración de cannabinoides (40-90%), y se obtiene sin usar solventes, sino aplicando calor y presión sobre las flores cannabis.

2.- Quife. Es un polvo rico en tricomas. Se tamiza a partir de las flores y las hojas de cannabis, y se consume en forma de polvo o comprimidos.

3.- Aceite. Es una extracción de los tricomas del cannabis con pureza y potencia, en la que se usan diferentes solventes como el butano, alcohol, y etanol.

cannabis porro

Administración y formas de consumo

El cannabis suele consumirse por vía respiratoria (inhalado o fumado) o vía oral (en comidas y bebidas). También existe el aceite de cannabis, conocido en inglés como honey oil o hash oil, que se trata de un concentrado que se extrae con el uso de disolventes (alcohol y filtrados de carbón activo), que potencia sus efectos.

Aunque el cannabis se consume de distintas maneras, las más típicas son la inhalación a base de vaporizadores, tubos, bongs, chachimbas, envuelto en papel o el tabaco en hoja de embota, etc. Un vaporizador calienta el cannabis entre 185-210ºC, haciendo que los ingredientes activos se evaporen en gas sin quemar el producto vegetal. Este método produce efectos diferentes a solo fumarlo, según el tipo de vaporizador y temperatura.

Como sabéis, la resina de esta planta es la principal fuente de los activos del cannabis. Para saber la diferencia, la marihuana es la preparación triturada y seca de las flores, hojas y pequeños tallos, la cual se fuma sola o mezclada. El hachís, es un concentrado resinoso de las partes ricas de la planta. Se prensa, y se presenta en forma de pastilla para consumir, deshaciéndolo con el calor y mezclándolo con el tabaco para fumarlo, como principal método de consumo.

El cannabis puede ser consumido por vía oral, pero sus extractos deben estar bien calientes o deshidratados debido a la descarboxilación de los cannabinoides más abundantes. El cannabis puede usarse para cocinar ‘pasteles’, o incluso beberlo como té o disuelto en copas de café (bhang). La opción más común, es consumirlo liado como un cigarro.

canabbis en cajas

Cannabis terapéutico o medicinal

A pesar de que el cannabis es considerado como una “droga ilegal”, también es sabido que el cannabis tiene un importante uso medicinal, y el cual, sigue generando cierta polémica por lo mismo.

Estudios afirman que el cannabis es eficaz para las náuseas generadas por la quimioterapia o tratamiento contra el sida, así como estimula el apetito para los que padecen de anorexia. Es el cannabinol, componente no psicoactivo que ayuda a tratar problemas de epilepsia, esclerosis múltiple, desordenes de ansiedad, náuseas, y esquizofrenia. Provoca un efecto sedante e inhiben las señales nerviosas asociadas al dolor, y también ha probado reducir el crecimiento de las células de cáncer de mama humano in vitro.

Entre las enfermedades más conocidas que ayuda a tratar, se encuentran:

1.- Glaucoma. Consumir cannabis reduce la presión ocular ayudando a la lesión por glaucoma. Reduce la PIO como en un 24%.

2.- Alzheimer. Reduce los niveles de β-amiloides y mejora el comportamiento cognitivo. Sin embargo, no se utiliza con tanta frecuencia puesto que también se podría empeorar la enfermedad, según la persona.

3.- Dolores crónicos. El cannabis o marihuana, es bueno para reducir el dolor, incluso comparado con analgésicos. Se realizaron estudios clínicos con diferentes tipos de dolor (neuropático, postoperatorio, inducido) y probado en pacientes con cáncer, SIDA, y fibromialgia.

4.- Esquizofrenia. El cannabidiol parece ser efectivo los antipsicóticos de uso común.

En general, la marihuana puede ser recetada con fines medicinales y terapéuticos, puesto que contiene componentes químicos activos, como el THC y el CBD con propiedades que pueden beneficiar a los pacientes.

Beneficios del cannabis

Sabiendo lo anterior, también se han realizado estudios que demuestran los beneficios que puede proporcionar el consumo del cannabis.

En sus beneficios más conocidos, se encuentra que:

  • Disminuye migrañas.
  • Previene las convulsiones.
  • Ayuda a tratamientos de desorden y déficit de atención.
  • Disminuye malestares, también el menstrual.
  • Combate desórdenes compulsivo-obsesivos.
  • Tiene efecto relajante y analgésico.
  • Puede ayudar a previene el Alzheimer.
  • Reduce la obesidad y la diabetes.

Debido a esto, cada vez más personas y pacientes deciden cultivar su propia marihuana por los beneficios que representa, además de cultivar su propio cannabis de forma más saludable y sin tener que participar en el consumo y pago de ello. Esto resulta económico, más limpio, y con calidad, además de controlar lo que uno consume.

Pero, como todo, hay que hacer las cosas con consciencia y sin dañar nuestro organismo. Los excesos no son buenos, y es mejor tener un fin y un propósito que nos dé beneficios más que daños perjudiciales para la salud.

cannabis medicinal

La desinformación del cannabis

Llevamos casi toda la vida escuchando cómo los medios hablan del cannabis como si fuera lo peor, o ‘el mal de todos los males’ y, aun así, hay también mucha hipocresía al respecto.

Realmente, no todas las personas padecen de aquellos síntomas y efectos que dicen que el cannabis provoca. Existen personas que consumen cannabis desde su adolescencia y se encuentran en perfecto estado luego de varias pruebas psicológicas y médicas. Pero los medios siempre tratan las drogas “legales” bajo una ‘vista gorda’, puesto que se sigue tolerando más por el hecho de ser consumidas bajo ‘la ley’, a pesar de que el tabaco y el alcoholismo generan más daños para la salud, y sus excesos llegan a ser mortales. No solo eso, ¿qué hay de todos los antidepresivos, analgésicos, y otros medicamentos tan legalmente recetados y consumidos con descontrol por parte de algunos?

Dejando la doble moral a un lado, existen leyes aprobadas para la investigación y regularización del uso médico del cannabis. Organismos habilitados como el Conicet y el INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria) llevan a cabo investigaciones sobre el cultivo del cannabis con fines médicos. Cada vez más países se suman a esta iniciativa y aprueban leyes para su investigación. Es por ello que también se ha incrementado el movimiento de la legalización de la marihuana en ciertos sitios.

Existe una idea general de que el consumo del cannabis es ‘totalmente malo’, sin entender las diferencias entre el consumo ocasional y controlado, a la diferencia de tener una adicción y abusar de las sustancias. Hay casos polémicos de pacientes que se han recuperado gracias al consumo medicinal del cannabis, o incluso niños con epilepsia que han sido tratados con aceite de cannabis y curados. El problema es que, siempre se hace mala publicidad o propaganda a la sustancia, sin querer dar ese otro punto de vista sobre los beneficios que puede aportar.

Entre algunos de los mitos sobre el cannabis, se encuentran:

  • Perjudica el sistema inmune.
  • Hace perder la memoria.
  • Mata neuronas.
  • Conduce a las drogas.
  • Lleva a la delincuencia.
  • Te vuelve tonto.
  • Pierdes tu voluntad.

¿Os suena familiar? Esto es lo típico que diría una persona con falta de información. Es más, hay testimonios de doctores reconocidos, como John P. Morgan, exprofesor de farmacología de la Universidad de Nueva York, quien desmiente estos mitos que nos han enseñado, y demuestra estudios que prueban lo contrario. Ante todo, no olvidemos que los medios apoyan el paradigma prohibicionista ya que:

  • La desinformación asusta a la gente.
  • La prohibición impide realizar investigaciones y dar pruebas.
  • La no investigación genera desinformación.

La gente debería tratar de leer y escuchar otras cosas, así como informarse más sobre el tema y cómo está siendo tratado por varias organizaciones que lo apoyan y el porqué. Se trata de romper el miedo en la gente y tratar de abrir la mente a que hay muchas cosas que no sabemos si son del todo ciertas o no, y no solo en este tema.

Actualmente, muchos podéis tener vuestro propio cultivo, o jardín, de cannabis bajo consejos y una guía correcta para sacarle provecho, aprender a cuidarlo, y saber dar una utilización adecuada a esta sustancia. Igual que en tiempos antiguos, existen muchas formas y variantes para darle uso.

Menos mal, hoy en día, es un tema más abiertamente tratado por muchos, y podéis encontrar información sobre productos, noticias, formas de hacer aceites, y guías de cultivo sin problema.